Cómo castigar un gato o gatito. Cómo educar un gatito
Muchas veces el gatito hará algo con lo que no estamos de acuerdo porque lo puede poner en peligro a él mismo o dañar nuestras cosas, nos rasguña o muerde; o simplemente porque no nos gusta que haga alguna cosa.
Como evitar que se repita esa conducta? Castigarlo?
A su casa llegó un bebe, bueno, - un niño pequeño. Sí, felino, pero sigue siendo un niño.
Un niño-gatito, ansioso por conocer su nuevo hogar, al que todo le causa curiosidad, un niño que no sabe casi nada: ni lo que es bueno o malo para él, ni para nosotros.
Nada hace con el propósito de molestarnos y así como no castigaríamos a un hijo nuestro de uno o dos añitos, sino hubiéramos buscado la forma de explicarle el porqué de no hacer algunas cosas, de la misma forma en lugar de castigar, tenemos que educar a nuestro gatito, además que él ya no tiene más a su mamá-gata que seguramente lo hubiera educado para que fuera un “buen niño” y también lo hubiera consolado cuando esté triste…
Ahora, un gatito es un animal y tiene su forma particular de comprender nuestras expresiones y hay que tener cuidado con estas: mientras a un niño podemos explicarle cuando nos hayamos equivocado en nuestros métodos educativos (a todos nos ha pasado, no?), no tenemos esa posibilidad con un animal.
Así que una vez que seamos demasiado duros o injustos con nuestro gatito, es posible que lo único que logremos que en lugar de entender la causa de nuestro disgusto, se confunda, nos pierda confianza y coja miedo.
- Todos los animales perciben perfectamente cuando hablamos disgustados así que un simple -NO- pronunciado sin grito, pero en un tono grave y serio, en la mayoría de los casos es suficiente para parar su acción inadecuada.
Pero hay que tener en cuenta que el gatito no siempre entiende la relación “causa-efecto” como lo suponemos nosotros y un “No” en el momento que se prepara a hacer el pis debajo de nuestra silla, fácilmente lo puede interpretar como que no nos gusta el hecho que haga pi-pi y no que nos disgusta el lugar que escogió.
En este caso lo efectivo sería simplemente cogerlo y llevar a la bandeja sanitaria y hablarle en un tono cariñoso cuando lo haya hecho ahí.
Relación Usted-Gato
Los gatos tienen su propio lenguaje que entienden aun mejor: si su gatito se apasionó por el juego o está molesto porque le estamos cortando las uñas hasta el punto de estar rasguñándonos, - haga lo que hubiera hecho su mamá-gata:
-siséale. Aun con un acento “extranjero” el gatito lo entenderá perfectamente y sin rencor.
Relación Gato-Objetos Para poner límites en la relación Gato-Objetos es preferible otro método que es completamente inofensivo para la salud del gatico y no podrá asociarlo con usted, sino con “acción-resultado desagradable-mejor no lo vuelvo a hacer”, es un -chorro de agua apuntado a la carita del gatito, mientras usted no pronuncia una sola palabra y hace como si no tuviera nada que ver en esto (trate que el gato no alcance a ver de dónde vino el agua). Puede utilizar una pistola de agua; tenga por si acaso varias “cargadas” en diferentes lugares de su casa.
En ocasiones el gato se “porta mal” porque nosotros de una u otra forma lo provocamos: nos divertía usar nuestra mano o el pié como un juguete cuando el gatito era pequeño y nos mordía sin lastimar, no nos sorprendamos que el “gatito” al llegar a 5 kilos lo siga viendo igual, - como su juguete; se nos olvidó ponerle agua fresca, no le quedó de otra sino buscarla encima de nuestra mesa; no tuvimos tiempo de cambiarle la arena de su bandeja sanitaria, - el gato se orinó en un rincón (los gatos son muy limpios, pero hay que saber entenderlo: son limpios consigo mismos y no se van a ensuciar sus patas en un baño sucio, sino irán a "otro" y no sería justo culparlos por eso, acaso nosotros no haríamos lo mismo?)
Cómo enseñar al gato usar el rascador y afilar sus uñas con él
Los gatos por lo general adivinan rápidamente para qué es este
aparato.
También puede hacer lo siguiente:
-
apenas vea que el pequeño
comienza a afilarse las uñas donde no es, cójalo y llévelo hacia el
rascador. Toma muy
s u a v e m e n t e sus paticas delanteras y póngalas sobre
el rascador, imitando por unos segundos el rascado;
-
comienza a jugar con su gato, pasando el juguete encima del rascador, provocando así al gato poner sus paticas
delanteras sobre él. Repítalo varias veces. Una vez que clave las uñas, entenderá para qué le puede servir.
- si no le funciona lo anterior, unte una mínima cantidad de hierba gatera sobre el rascador; el olor de esta hierba es
supremamente atractivo para la mayoría de los gatos.
Es conveniente tener varios rascadores en diferentes sitios (donde más le gusta estar a su gato)
Como enseñar al gato a no marcar, no orinar en los muebles
Primero hay que comprender que su gato no marca para molestarle o vengarse, -lo hace por el instinto, avisando cualquier posible intruso: "Es mi territorio y soy el que manda aquí".
No todos los gatos que viven en estado salvaje "tienen derecho" a marcar, - todos deben obedecer estrictamente a la jerarquía en la manada.
En su casa, el gato líder es usted y sólo usted tiene el privilegio de dejar sus "marcas".
Ahora debe comunicárselo a su gato, pero es inútil gritarle, pegarle con la chancla o periódico, sino debe hablarle en su idioma.
Acuérdese primero de estas 3 cosas:
- el sonido que produce un gato antes de una pelea (llamémoslo,-siseo): algo entre "fsh, psch...", -ensáyelo;
- cómo pega el gato con la pata cuando está furioso; en el boxeo lo llamarían "huk";
- usted debe creer en su propia furia ya que el gato percibe el olor que este estado expide.
Se acordó?
Ensayó? Se enfureció? Bien.
Apenas vea su gato levantando la cola para dejar la marca, agárralo de lomo, álzalo y mirándole firmemente a los ojos, siséale furiosamente y pégale con las puntas de los dedos sobre las mejillas (ojo! no exagere, es cuestión de humillarlo, pero sin lastimar físicamente).
Si el gato protesta y trata de soltarse, no lo deje, usted debe ganar. No desvíe la mirada. Manténgalo en esta posición hasta que maúlle humildemente suplicándole el "perdón". Ahora suéltelo.
El siguiente paso es "re-marcar" el lugar. No se preocupe, no hay que imitar al gato, solo lave
el lugar marcado y restriegue sobre este con algo que tenga su olor: una camisa preferiblemente sucia o con las medias después de haber sido usadas.
O, en caso de las damas, -con un perfume fuerte.
Que otras cosas hace un líder?
- Es el que escoge la comida, come primero y deja los sobres a los demás.
Así que no estará mal que coma primero usted (delante de él) y después le deje lamer su plato.
O cuando le sirve su comida, haga que come de su plato antes de dársela a él.
- Es el que se sienta, se acuesta donde le da la gana, pero nadie puede ocupar su lugar preferido.
Cuál es el lugar preferido de su gatito? Sáquelo cuando esté echado ahí. Por aunque sea 2 minutos quédese en él.
Es posible que el gato trate de no cederle tan fácilmente el liderazgo, pero si usted insiste, lo hará y, lo más importante, sin resentimiento y sin dejar de quererlo; simplemente entenderá que usted es el "gato mayor"
de esta familia.
Sin embargo tenga en cuenta: este consejo es válido en caso de un criadero o un gato de gran valor reproductivo; en caso de una mascota, lo ideal sigue siendo castrar al gato, evitándole el sufrimiento de no poder realizar sus instintos y las enfermedades que esto conlleva.
Cómo jugar con el gato
El gato igual que un perro necesita jugar con nosotros. A veces pensamos que los gatos sólo juegan con sus juguetes y solos, pero he visto gatos que traen la pelota para que su dueño se la vuelva a tirar; a 2 de mis propios gatos les encantan las persecuciones: corren detrás de mí y yo tras ellos (buen ejercicio)...
El principal juego es la cacería: al gato le gusta cazar y le gusta ser cazado. Todos los juegos de los gatos son variantes de esta actividad instintiva y son indispensables tanto para su salud física como emocional.
¿Cuánto tiempo se debe jugar con un gato?
Depende del estado físico y la edad del gato (gatito, hembra embarazada, gato adulto, gato obeso...), pero en promedio son unos 10-20 minutos, varias veces al día.
Un gatito pequeño juega más y por buen rato es capaz de divertirse solo, pero un gato adulto necesita que nosotros juguemos con él.
Acostúmbrense a esta actividad en común desde que traiga el gatico a su casa, esto creará un vínculo de cariño, confianza y amistad.
¿Qué juguetes y juegos les gustan a los gatos?
El gato juega prácticamente con cualquier objeto que esté en movimiento o se deje mover.
Cada gato tiene sus preferencias y poco a poco usted irá conociéndolas; mientras un gato está feliz con una pelota, el otro sólo se anima con un simple hilo de lana; a unos les gustan juguetes que suenan y a otros, - silenciosos...
Con solo cambiar de juguete usted le estará ofreciendo a su gato un nuevo juego; no es lo mismo: una pelotica amarrada a una cuerda que una cuerda con pluma en el extremo.
No use su mano como juguete.
Juegos para gatos
• Lanzando una pelota.
- Lance la pelota y deje que el gato corra por ella y la disfrute, no se la quite hasta ver que ya no le
interesa, vaya por ella para volverla a lanzar.
- Para no tener que pararse: amarre una cuerda larga a la pelota u otro juguete que está lanzando y después de
que el gato juegue un poco, hálela hacia usted (con esto, además, atraerá también al gato) y vuélvala a lanzar. • Jugando al escondite.
- Juegue un poco con el juguete preferido de su gatico y después escóndelo (delante del gato, por ejemplo detrás
de algún objeto, debajo de la esquina de un tapete etc.) y espere que lo "busque", lo disfrute por un momento y
vuélvalo a esconder. Mientras el gato va aprendiendo de qué se trata el juego, no cambie el escondite.
- Escóndase usted mismo y llame al gato (procure que el tono de su voz para llamar al gato a jugar sea algo
diferente de cuando lo llama para otras cosas). Asómese un poco y vuelva a esconderse. El gato se irá
acercando hasta "atraparlo" y saldrá corriendo, probablemente, para también esconderse. Ahora es su turno de
buscarlo.
Un consejo: al jugar este juego, aplica las actitudes similares a como lo jugaría con un niño de 1-2 años y no como
con uno de 10. • Cacería.
- Cambiando el tipo de juguete en el extremo de la cuerda y tipos de movimiento, estimulamos que el gato cace
la presa. Haga que la "presa" se arrastre, que se quede quieta o que salte, imitando posibles movimientos
naturales de un animal cazado.
- Si está un tanto cansado pero aun así quiere consentir a su mascota, amarre una cuerda con algún juguete en
el extremo a un palo liviano de aproximadamente 80 cm. De ese modo podrá permanecer sentado y con un
leve movimiento del brazo proporcionarle un juego a su gato.
- También les encanta atrapar una presa escondida. Puede hacerlo moviendo objetos como lápiz, palito etc. debajo
de un tapete o una cobija (ventaja: no tiene que levantarse de su cama)
Después de jugar, dele al gato un premio (una galletica especial para gatos), como agradeciéndole por su compañía.
Precauciones:
No deje su gatico jugar solo con los juguetes que tienen cuerdas.
Evite dejar a su alcance lo que el gato puede interpretar como juguete y que es potencialmente peligroso como botones, hilos, papelitos de caramelos, juguetes con muchas plumas etc.
Buscamos un animalito como mascota para quererlo y también para sentirnos queridos, para dar y también para recibir el cariño y es muy decepcionante cuando la mascota de uno empieza a huir al vernos, se esconde, se vuelve asustadiza o agresiva.
Para que esto no suceda, hay que saber entre otras cosas qué es lo que más le disgusta a nuestro gato y cómo tratarlo para que sea una verdadera compañía, sea confiado y afectuoso y enseñarlo a sus niños.
Al gato no le gusta:
- que lo obliguen a lo que no desea(!!!): sea jugar, ser acariciado, alzado, ser retenido en nuestros brazos, salir de su
escondite...
Provoque al gato , convéncelo con algo que le puede gustar, pero no lo persiga, no lo obligue por la fuerza.
(pregúntele a su hijo que si Pepito lo va a obligar a jugar con él algo o en el momento que su hijo definitivamente no
desea, pues qué haría? -estar lo más lejos del cansón-Pepito en mejor caso, no?)
Otra cosa es que así no le guste, el gato debe aprender a "soportar" el peinado, baño, limpieza de los ojos, dientes, etc.:
esto se puede lograr a través de premios como bocados, juegos, caricias.
- demasiado movimiento y/o movimientos bruscos: no sea demasiado "expresivo" delante del gato, no trate de atrapar,
agarrarlo bruscamente y explíqueselo a sus niños.
- ruidos-sonidos fuertes incluyendo voces: enseña a sus hijos a hablar tranquilos. El gato evitará personas de las que
pueden provenir estos sonidos molestos que lo asustan.
- que le toquen el estomago, patas traseras, cola: a la mayoría, - no les gusta. Pero les encanta que les rasquen la
cabeza, orejas, la barbilla y cuello, la zona de la espalda cercana al rabo.
- que lo cojan en brazos sin que él sienta apoyo - cuando quiera tener a su gato o gatito en sus brazos, ponga un
brazo debajo de sus patas y apóyalo contra el pecho y deje que se acomode a su gusto para que el animalito se sienta
más seguro. Cuando quiera soltarlo, no lo suelte simplemente porque al sentirse caer lo más probable que el gato clavará
sus uñas para evitar la caída, más bien, bájalo al suelo y déjalo ir.
- no le gusta que le cambien sus costumbres: cualquier cambio que tenga que realizar, hágalo poco a poco (por ejemplo,
si decide cambiar de lugar su arenera, comedero etc., muévalos durante varios días de a poquito hacia su nuevo lugar)
Los contactos entre un niño pequeño y el gato deben ser siempre bajo su supervisión por el bien de ambos:
los gatos son buenos para los niños, pero un niño, a veces, no es lo mejor para un gatito (para los ojos del gato, es un ser demasiado ruidoso, activo e impredecible) y si usted no le explica a su hijo cómo es un gato, qué le gusta y que no, con qué lo puede lastimar, cómo se debe tratar un gatico para que se convierta en un amigo y compañero, esta experiencia, potencialmente maravillosa, puede resultar desagradable y hasta traumática para los dos como emocionalmente tanto físicamente: mientras sea gatito, su mascota no tiene fuerzas para defenderse ni para huir, puede salir seriamente lastimada y evitará todo contacto con su hijo; un gato adulto puede huir, pero también puede, por desespero, sacar garras y dientes y en este caso el lastimado puede resultar su hijo.
"Según la forma de tratar a los gatos, podemos dividir a los niños en tres franjas de edad con características muy diferentes.
1. Los bebes y niños de muy corta edad no deberían dejarse solos con un gato ni con ningún otro animal. Un gato no constituye una amenaza para el niño, pero el sentido común aconseja que los encuentros entre ambos estén vigilados por un adulto.
2. Los niños de 1 a 3 años pueden ser un verdadero tormento para un gato. A esta edad no entienden que el gato no puede ser estrujado, sacudido, estirado, golpeado y lanzado como un muñeco de trapo. El riesgo es que el animal, desesperado, acabe arañando o mordiendo al niño. Por este motivo hay que estar presente en estos encuentros. Podemos habilitar una zona donde el niño no tenga acceso, para que el gato pueda estar tranquilo cuando lo desee.
3. Los niños de 3 años en adelante, ya están capacitados para tratar con cuidado al gato porque han adquirido cierta responsabilidad. Podemos premiar al niño cuando trata bien al gato y se comporta con él de modo amable y afectuoso."
A partir de unos 4 años, el niño podría encargarse de algunas tareas respecto al gato como darle de comer y jugar con él a una hora determinada (obviamente bajo su supervisión).
Cómo enseñar al gato usar inodoro (WC)
Sí, hay forma de enseñarlo a su gato, pero tomará tiempo y no todos los "alumnos" al fin de la "carrera" se dedican a practicar lo aprendido.
- primer paso, dejar la arenera al lado de inodoro por mínimo de una semana.
- cuando vea que hace sus necesidades ahí sin "errores", comienze a subirla MUY poco a poco, poniendo debajo algo súper estable (donde se mueva la arenera, le dará miedo y todo será en vano).
Cada subida se queda en el mismo nivel por una semana o menos si ve que el gato ni se da cuenta del cambio y hace sus cosas sin problemas.
(suba la arenera paulatinamente, mas o menos de a 5 cm por semana, hasta que llegue al nivel del asiento del inodoro)
- ahora tendrá que poner la arenera dentro del hueco del inodoro (toca amarrarla bien firme)
Déjela ahí también cerca de una semana, después... retírela y... a cruzar los dedos o rezar... a ver si sus esfuerzos no hayan sido en vano!
Sobra decir que debe tener acceso al cuarto del baño siempre libre ! PECAUSIONES: no lo enseñe a un gatito pequeño ya que puede ser peligroso para él; espere que por lo menos tenga unos 5 o más meses.
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